El comprador de viviendas de hoy está hiperfinformado, dispone de tanta información y la consigue a tal velocidad que es fácil darse cuenta solo con pensar en como se compraba en 2010 y como se hace en 2020, sin ir más lejos.
Un comprador tiene la posibilidad de consultar la opinión de sus amigos, vecinos, familiares y compañeros de trabajo, pero esto es solo un 5% de la información que recibe. El 95% del gran volumen de información lo consigue a un click en su teléfono móvil u otro dispositivo. Además, queda marcado por Google para recibir otra brutal dosis de información en concepto de publicidad según tus búsquedas en la red.
Hay otros medios como la radio y la televisión que están constantemente bombardeando el área con escasa definición, pues se limitan a usar datos macros, genéricos, globales, entrevistas a supuestos conocedores, periodistas inmobiliarios, etcétera pero con un gran impacto mediático.
Es cierto que el comprador, igual que cualquier consumidor, tiene el poder de elegir la información en su proceso de compra. Una casa para vivir o como inversión es probablemente lo más importante que compras en tu vida.
La siguiente anécdota sugiere a los vendedores que estos cambios de tendencia en el mercado inmobiliario son una carrera contra reloj y que el mejor precio que obtienes hoy es el que tienes ahora:
En un examen para ingresar en la universidad tres aspirantes olvidaron sus bolígrafos. Uno de ellos le pregunto a un supervisor del examen si podía prestarle uno. Este contesto que sí, pero que solo tenía un solo bolígrafo disponible. El primer aspirante dijo: “Te doy un euro por el boli”, el segundo replico: “Yo te doy dos euros por el boli” y el tercero exclamo: “Yo te doy tres”. En el siguiente examen todos los aspirantes procuraron no olvidar sus bolígrafos, mientras que los supervisores aprendieron que podían ganarse un dinerillo extra. Entonces hubo uno que olvido su boli, y cuando le pidió uno al supervisor, este le contesto: “Te lo vendo por tres euros”, entonces acudió un segundo supervisor y dijo: “Yo te lo vendo por dos” pero llego corriendo un tercero y afirmo: ”Yo te vendo el boli por solo un euro” *
En esta fase de cambio de tendencia a la baja, son los compradores de viviendas los que salen más beneficiados al disponer de una mayor oferta y son los vendedores los que necesitan atraer a estos compradores disponibles a su propuesta.
Mi objetivo cuando trabajo con vendedores es emplear la valoración del inmueble junto a una atractiva presentación en el mercado para favorecer a mi cliente en todo los que pueda. Un trabajo nada fácil, pero convencido que, desde la experiencia, la honestidad y el conocimiento integral de cada barrio, cada calle, cada edificio y cada vivienda, son las claves en obtener para ellos los máximos resultados.
Si necesitaras ayuda para interpretar los datos, la opinión sobre tus necesidades inmobiliarias, vender o comprar, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Sin compromiso, sin costes, compartiendo una agradable conversación con un café y nada más, las buenas decisiones están en tus manos.
* Anécdota tomada del libro de Gary Keller, Shift, editado y publicado en España por KW España
Llámenos al 630 183 240
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